Origen

La Rhodiola, también conocida como raíz rosada, raíz ártica o raíz dorada, entre otros nombres, es la raíz de la Rhodiola rosea L., una planta de 40-50 cm de altura, no ramificada, con hojas y tallo suculentos y flores de color amarillo-rojo. Crece en grietas rocosas de montañas y acantilados marinos en las regiones árticas de Europa, Asia (principalmente Siberia) y América del Norte.

Su uso se remonta a la época vikinga y la primera referencia se encuentra también en la Farmacopea sueca de 1775. En Rusia, la Rhodiola rosea es uno de los adaptógenos vegetales más populares: fue recomendada por primera vez en 1969 por el «Comité Farmacológico del Ministerio de Sanidad» de la URSS para su uso como estimulante contra la fatiga por parte de pacientes que habían sufrido estados de abstinencia y de personas sanas que experimentaban astenia durante períodos de gran esfuerzo mental o físico.

Como complemento alimenticio, la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) afirma que la Rhodiola ayuda a mantener una actividad mental y cognitiva óptima.

Principios bioactivos

En los estudios preclínicos, se ha demostrado que los principales compuestos activos son la rosavina y el salidrosido.
La Rhodiola presente en Ansirens®. tiene una valoración de 3% de rosavina y 1% de salidrosida.

Propiedades terapéuticas

La Rhodiola se utiliza como tónico-adaptador en casos de fatiga física y mental y para apoyar el estado de ánimo normal.
Gracias a su propiedades adaptógenas aumenta la resistencia del organismo a los estímulos externos y al estrés.

Mecanismo de acción

La Rhodiola ejerce su acción beneficiosa regulando la homeostasis a través de varios mecanismos de acción asociados a la eje hipotálamo-hipófisis-suprarrenal como la regulación del cortisol, el control de los mediadores bioquímicos clave en la respuesta al estrés y el control del estrés . También tiene efectos antidepresivos y de control de peso.

Tolerabilidad

La Rhodiola rosea es bien tolerada y segura. Los ensayos clínicos aleatorios no mostraron efectos secundarios importantes